La descarga musical es la principal actividad realizada por los usuarios en México, en donde un 99.9 por ciento de la misma es ilegal, por este hecho a partir del 2006 México se adhirió al programa mundial que ha emprendido la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) en 17 países contra la piratería en internet.
La Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas (Amprofon) y el Instituto Mexicano para la Propiedad Industrial (IMPI demostraron su preocupación por este tema y se mencionaron cifras enormes de descargas de archivos mediante programas P2P que llegaban a los miles de millones y que continuarían ascendiendo si no se tomaban medidas.
Con este programa se planeaba rastrear a aquellos usuarios que descargaran un alto número de canciones mediante espías en programas como Ares o Limewire que son los programas más populares para el intercambio de música. Las sanciones a aquellos usuarios que fuesen descubiertos por las autoridades pagarían multas de hasta diez mil salarios mínimos (equivalente a $400,000 pesos).
Sin embargo un año después, en el seminario de “Tecnologías de la Información y su regulación en México”, Jaime Campos, representante de AMPROFON dijo que a su organización no le preocupa los usuarios que descargan música para uso personal, haciendo hincapié que la ley faculta a los usuarios a crear su copia privada; con esta declaración inmediatamente los cibercafés se convierten en el objetivo pues son el lugar donde se realizan buena parte de estas descargas.
"Como parte de las acciones puestas en marcha por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para combatir la piratería musical, que incluye la inspección a 510 cibercafés de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, la industria musical presentará 30 nuevas demandas de carácter civil contra este tipo de establecimientos, con lo que se busca inhibir este tipo de prácticas", dio a conocer en un comunicado el IMPI.

El convenio implicó visitas en los cibercafés y de las instalaciones de software para impedir que las computadoras sean utilizadas para el intercambio ilegal de música.
Si bien, en el país recientemente han surgido dos tiendas virtuales, Tarabú y Beon, para la compra y descarga legal de contenido musical, que cibernautas han tachado de ser un fracaso por el formato y calidad de audio, además de poseer un catalogo demasiado pobre y que se enfoca en artistas que son parte del monopolio de Televisa.
Como alternativa se encuentran los blogs que han favorecido el intercambio de música usando servidores de descargas como Rapidshare y Megaupload; las autoridades mexicanas de nueva cuenta se encuentran en planes de implementar un nuevo programa para este nuevo método de descarga ilegal, reportando a estos servidores de descargas sobre la ilegalidad de los archivos que están alojando. Bandas y solistas de calibre como Radiohead, Nine Inch Nails, Madonna, Oasis, Jamiroquai quienes le apuntan a la distribución de su música en internet, abandonaron sus sellos discográficos y han demostrado una productividad sin restricciones por contratos y una intelectualidad musical más libre.
No podemos negar que el internet ha obtenido un enorme poder en los medios de comunicación debido a la cantidad masiva de información que posee y esto trae consigo cambios en la economía del mundo tanto buenos como malos, podría ser que para publicidad es una excelente herramienta pues en los últimos años, compañías dedicadas a la industria de alimentos, ropa, electrónicos, etc, han favorecido sus ventas gracias al internet.

Sin embargo para las disqueras no ha sido muy favorable el mundo virtual pues cada año la venta de discos ha venido cayendo de manera drástica.








